Dignificar la labor de las y los trabajadores domésticos no puede esperar más: Angélica de la Peña Gómez


Ya basta de una actitud de indiferencia hacia la problemática de discriminación que viven las y los trabajadores domésticos cotidianamente, y trabajemos de manera conjunta para que México como Estado ratifique el Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo lo antes posible, es el llamado que hace la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Senadores.

Lo anterior durante su participación en Mesa de Diálogo para el Impulso de la Ratificación del Convenio 189 de la OIT sobre trabajadoras y trabajadores del Hogar, evento al que acudieron como invitados Ana Güezmes García (Representante en México de ONU Mujeres), Lic. Ricardo Bucio Mújica (Presidente del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, CONAPRED), Marcelina Bautista (Directora del Centro de Apoyo y Capacitación para Empleadas del Hogar), Mtra. Lía Limón García (Subsecretaria de Derechos Humanos de SEGOB), Mtro. Alejandro Alday (director General de Derechos Humanos y Democracia de SRE), Mtra. Inés González (Fundación Fridrich Ebert, México), Lic. Raúl Benjamín Anell Moreno (Director de Políticas Laborales para la Mujer y la Infancia, STyPS).

Desde el Senado de la República hemos insistido hace más de un año para que el titular del Poder Ejecutivo federal envía este Convenio, así como el 138, el 183, el 156, el Protocolo del Pacto sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales, además del Tercer Protocolo de la Convención de los Derechos de la Niñez, apunta la legisladora.

“En México hay más de dos millones de personas que realizan un trabajo remunerado en hogares que no son el suyo, según los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el 90 por ciento son mujeres, por lo que se refiere también a un asunto de igualdad de género”, aclara De la Peña Gómez.

Al ratificar el Convenio 189, el Estado mexicano estará obligado a adoptar medidas para garantizar la protección efectiva de los derechos de las personas trabajadoras del hogar; garantizar condiciones de empleo equitativas y de trabajo decente; asegurar que sean informadas sobre sus condiciones de empleo de forma adecuada, verificable y fácilmente comprensible, de preferencia mediante contratos escritos; garantizar que se beneficien de un régimen de salario mínimo y el disfrute de la seguridad social al igual que cualquier trabajador o trabajadora.

Tales compromisos no sólo implican una determinación de las autoridades gubernamentales, se refieren a cambios culturales sustantivos que debe emprender la sociedad entera porque se enfrenta una gran discriminación, pero no solamente, también desigualdad social, a marginalidad y a exclusión social.

Debemos encaminarnos hacia la sensibilización, hacia la búsqueda de todas las acciones que cambien la forma de ser y de tratar, de pensar, de respeto hacia la dignidad humana de trabajadoras y trabajadores domésticos, asevera la senadora perredista.

El problema que tenemos frente a nosotros y que debemos resolver no se circunscribe a al no reconocimiento de los derechos laborales, también a delitos graves como la trata de personas en el caso de servidumbre humana, denuncia De la Peña Gómez.

Algunas autoridades del gobierno federal han mostrado sensibilidad y disposición para emprender las medidas necesarias para cumplir con el mandato de la Convención 189, una vez que este sea ratificado, sin embargo instituciones como la Secretaría del Trabajo y Previsión Social y el Instituto Mexicano del Seguro Social ponderan las magnitudes financieras que implica el reconocimiento de los derechos laborales de trabajadoras y trabajadores del hogar.

Reconocer a estas mujeres y hombres como sujetas y sujetos de derechos, no sólo laborales, en igualdad de condiciones que el resto de las y los mexicanos, exige más que una reforma a la Ley Federal del Trabajo, estableció la congresista.

El Poder Ejecutivo federal debe tomar la determinación, sin regateo alguno, de enviar a la brevedad el Convenio 189 al Senado de la República para su aprobación. La pelota está en su lado de la cancha. Las legisladoras y legisladores habremos revisar la ley y modificarla adecuadamente, yo tengo elaboradas varias propuestas que incluso podemos presentar mañana mismo, aseveró la senadora De la Peña Gómez.

“Las legisladoras estamos preparadas para emprender reformas a las leyes, para incidir en que la Cámara de Diputados tome las previsiones necesarias. Que esta sea la primera reunión de esta mesa de trabajo, que debe ser instalada formalmente para iniciar un trabajo conjunto entre autoridades, organizaciones de la sociedad civil y Congreso de la Unión”, es el llamado que hace la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Senado.