La competitividad de México reposa en los salarios más bajos del mundo, lo cual es indignante: Dolores Padierna Luna


El Sistema Nacional Anticorrupción es una herramienta aún incompleta y frágil

Versión estenográfica de la intervención de la coordinadora del Grupo Parlamentario del PRD, Dolores Padierna Luna durante la XI Plenaria del PRD en el Senado.

Dolores Padierna Luna (DPL): Buenos días estimadas compañeras, senadoras y senadores.

Estimado señor jefe de gobierno, Miguel Ángel Mancera.

Queridas invitadas de honor

Están con nosotros las coordinadoras parlamentarias en varios congresos locales, les agradecemos mucho.

Están con nosotras y nosotros respetadas académicas que su interés puesto en el país, nos va a permitir hoy tenerlas en dos conferencias magistrales muy importantes, les agradecemos su presencia.

A las compañeras y compañeros del Comité Ejecutivo Nacional, muchísimas gracias por estar aquí.

Desde luego a la presidenta del partido, a la secretaría general.

Es la primera vez que tenemos una presidenta nacional, Alejandra Barrales Magdaleno, una secretaria general, Beatriz Mujica y una coordinadora en el Senado.

Compañero coordinador del PRD, en la Cámara de Diputados, compañero vice coordinador, -que está, por cierto, en la comparecencia de Ruiz Esparza-, amigas, amigos, asesoras y asesores, equipo técnico del grupo parlamentario.

México está atravesando por una situación crítica en varios órdenes de la vida pública, como también por la vida cotidiana de la gente.

Millones de mexicanas y mexicanos sufren los efectos de una equivocada política económica neoliberal que se ha prolongado por más de 30 años.

La corrupción y sobornos se enquistaron en el aparato político y las nefastas consecuencias del fallido esquema de seguridad están a la vista.

Ahora, estamos inmersos en un proceso de renegociación del Tratado de Libre Comercio con América del Norte, donde México no debería promover el status quo, como lo ha venido haciendo a lo largo de 23 años.

Si bien, Estados Unidos impuso esta renegociación se debe aprovechar como oportunidad para que se cumplan los objetivos que ofrecieron al firmar, -por cierto, sin consultar a nadie- ese Tratado de Libre Comercio.

Sorprende la patética postura del gobierno mexicano de negarse a aumentar los salarios mínimos, demanda planteada por la sociedad mexicana que ha encabezado mucho nuestro actual jefe de gobierno, Miguel Ángel Mancera y nosotros como PRD a lo largo de todas estas décadas hemos dicho que no aceptamos competir como nación en los espacios internacionales con salarios de hambre.

La competitividad de México reposa en los salarios más bajos del mundo, lo cual resulta verdaderamente indignante.

No se discutirá la política migratoria comprometida desde 1993, no se respetarán los derechos de los trabajadores y los migrantes que hoy ordenan nuestra Constitución.

La temática de la renegociación del Tratado se ubica en el déficit comercial de Estados Unidos.

La resolución de controversias en favor de Estados Unidos; el contenido regional que quiere forzar a que sea únicamente de Estados Unidos; las canonjías de inversión extranjera en favor de esa nación; disciplinar a Pemex y CFE a los intereses privados que viene en todo un capítulo peligrosísimo que se titula: empresas estatales.

Como legisladoras, legisladores nos corresponde ser una oposición crítica, pero propositiva, nos corresponde ratificar o no este Tratado.

Vamos a privilegiar y a defender el interés nacional, el interés de las y los trabajadores, el interés de las pequeñas y medianas empresas como proveedoras de insumos de la empresa exportadora, el interés de los migrantes, de los campesinos, en esta renegociación están en juego muchas cuestiones.

La corrupción y la impunidad que han afectado a millones de mexicanos y al erario público en forma irreversible, será un tema de la más alta prioridad y nosotros vamos a hacer  a un lado la simulación, no descansaremos hasta lograr que haya una total autonomía de la fiscalía anticorrupción; la anulación del pase automático y la reforma al 102 constitucional.

De no hacerse así, el PRD no convalidará ningún nombramiento, a ningún cargo de mera simulación.

Mientras, la justicia de 10 países de América Latina, elevan investigaciones serias, investigaciones contundentes contra funcionarios públicos de sus países, que recibieron sobornos de la empresa brasileña Odebrecht afán de millonarios contratos. En México, la PGR se queja de no tener información, ni pruebas y trabaja para acomodar el caso a una acostumbrada impunidad.

Las Fiscalías en esos países son autónomas, integran investigaciones, tras una rápida recolección de pruebas, datos e informaciones.

En México la PGR sigue esperando a que la Fiscalía de Brasil le mande información para ver si acaso, inicia una investigación contra servidores públicos de PEMEX, como Lozoya que pudieran haberse beneficiado de sobornos millonarios de la empresa Odebrecht.

Mientras que en Guatemala, Panamá, Ecuador y Brasil han demostrado que los ex presidentes tuvieron conocimiento o se beneficiaron de esa intrincada  red de corrupción y sobornos, en México se cita a declarar al personaje directamente señalado; desde Brasil, con datos exactos,  minuciosos, pero con una carpeta de investigación donde la PGR no integró ninguna prueba contra Emilio Lozoya que es la punta de una enorme madeja de corrupción y dinero ilegal que pudo haber financiado la campaña presidencial como en otros países, pero en el nuestro no acarrea ninguna consecuencia legal, ninguna responsabilidad política contra funcionarios que incurrieron en actos de corrupción a costa del erario público.

El Sistema Nacional Anticorrupción es una herramienta aún incompleta y frágil para atacar y combatir estas redes de complicidades.

El Grupo Parlamentario del PRD en el Senado seguiremos trabajando para la consolidación del Sistema Nacional Anticorrupción, para tener un marco legal de sanciones, para tratar con una nueva cultura de legalidad y abordar la cero tolerancia ante cualquier acto de corrupción; consolidar la autonomía plena de la Fiscalía Anticorrupción y de la Fiscalía General de la República, impidiendo la ratificación  del actual procurador que, por sus lazos familiares, de negocios y partidarios resultará imposible recuperar la confianza y la credibilidad que se ha perdido en las instituciones de justicia.

Por otra parte, una amplia franja de la población cree que los diputados, los senadores ocupamos cargos para garantizarnos “impunidad” frente a actos de abusos, de corrupción, por ello, debemos impulsar la eliminación, -de una vez por todas-, del fuero en todos los ámbitos y niveles del servicio público, de esta manera nos hacemos eco de una demanda y de la indignación social.

Compañeras, compañeros:

Otro gran tema es, sin lugar a dudas, la grave crisis de seguridad, injusticia y derechos humanos por la que atravesamos desde hace varios años.

La violencia cotidiana que provoca dolor, muerte y desapariciones diariamente, por primera vez, en los últimos 20 años, se superó la barrera de los 2,200 homicidios mensuales.

En lo que va del año, la violencia ha tenido una tendencia creciente, e incluso supera los números registrados durante todo el sexenio anterior.

Los datos actualizados arrojan que en los primeros seis meses se han reportado más de 12 mil carpetas de investigación por homicidio doloso en México.

Si la tendencia continúa, nos acercaremos a los 30 mil muertos en 2017. Súmense a ello los más de 30 mil desaparecidos y los muertos de años anteriores, ¿quién responde ante esta atrocidad?, ¿cómo contrarrestar la penosa situación?

Necesitamos empujar y aprobar la Ley General Para Prevenir, Erradicar y Sancionar la Desaparición Forzada e Involuntaria de Personas en la Cámara de Diputados, y debemos, sin lugar a dudas,  detener a toda costa la Ley de Seguridad Interior, en cualquiera de sus versiones o acepciones, una Ley que regule la inconstitucional actuación de las Fuerzas Armadas en labores de seguridad es simplemente inaceptable.

Sin embargo, resulta imprescindible impulsar un sistema de seguridad pública que se concentre en la protección de los derechos humanos y la construcción de una vida libre de violencia, que tenga como eje central la seguridad humana y que se aleje lo más que se pueda de la visión militarista, violenta y mortífera que se implementa desde hace más de 15 años.

Hablando de estos temas –por cierto, leíamos- que la mayoría de las ciudades de nuestro país fue decretada en la alerta a los turistas para que no visiten esa ciudades, la Ciudad de México no está dentro de esas ciudades que les ordenaron poner la alerta, muchas gracias señor jefe de gobierno.

Quisiera decir, también que uno de los más graves errores de esa absurda guerra ha sido desestimar lo local, y creer que la paz se construye con armas y no con un tejido social. Es hora de cambiar el paradigma, es hora de demostrar que otro México es posible.

Una dimensión adicional de esta crisis social es la violencia de género. En marzo del presente año, las mujeres de todo el mundo nos conmovimos ante las muestras masivas de indignación y unidad frente a la violencia machista que a todas nos duele y nos indigna. Detrás de cada feminicidio, subyace una cultura de discriminación y misoginia que restringe nuestro derecho a la vida y nos despoja de nuestra propia humanidad.

En México, según las cifras del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, siete mujeres son asesinadas cada día y solo un 25% de los casos son investigados como feminicidios.

La violencia de género es un tema que nos corresponde a todas y todos, es un tema que cruza desde el acoso callejero hasta la negación de candidaturas para mujeres en buenos distritos, los múltiples tipos y modalidades de la violencia merecen que sigamos trabajando para adecuar la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia actualizándola y fortaleciéndola.

En otro plano, nuestro vecino del norte ha adoptado una política hostil contra el pueblo de México y contra México y ha pretendido imponer condiciones totalmente inaceptables.

Nuestro país no puede ostentar un papel de subordinación en este nuevo contexto internacional y, por ello, proponemos impulsar que el Senado asuma con más fuerza sus funciones constitucionales en materia de evaluación y revisión y decisión en materia de política exterior, de tal manera que el Ejecutivo Federal evite conducirse de manera vergonzante frente al mundo entero.

Por último, desde el Grupo Parlamentario del PRD, manifestamos la urgencia de equiparar un modelo de desarrollo económico con un modelo de desarrollo sustentable que proteja al medio ambiente.

Esta igualación debe realizarse desde el enfoque de los objetivos del desarrollo sostenible 2030 que, como Estado, acordamos en la Organización de las Naciones Unidas.

México tiene un compromiso con sus tierras, sus ríos, sus lagos, sus mares y sus minas, que es lo mismo que decir que tenemos un compromiso con el futuro.

Por ello, fomentaremos la adopción de patrones de producción y consumo sustentables, compatibles con el respeto a los ciclos vitales de la naturaleza.

Amigas y amigos, compañeras, compañeros:

Los tiempos apremian y la sociedad mexicana nos exige que actuemos de manera clara y decidida frente a los grandes problemas que les aquejan.

Como partido de izquierda no podemos olvidar nuestras convicciones, ni traicionar nuestros principios, somos un partido mucho más comprometido con el bienestar para la gente, con el respeto, la protección y garantía de los derechos humanos, solo teniendo este perfil partidario lograremos el verdadero triunfo que necesita México.

Muchas gracias.

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