La mejor campaña y el mejor candidato: Juan Zepeda / La Crónica de Hoy


Sánchez

Las elecciones en el Estado de México entran a la etapa final de la campaña con un escenario que pocos veían posible hace apenas cinco semanas: el PRD y su candidato a gobernador, Juan Zepeda, ya rebasó a las candidatas del PAN y de Morena en las preferencias electorales, y tiene al alcance al candidato del grupo político en el poder, Alfredo del Mazo, justo cuando dentro de tres domingos será la jornada electoral.

Realizados los dos debates oficiales entre los aspirantes a gobernador, después de un número importante de giras, eventos, reuniones y mítines, rebasando la mitad de la campaña y con poco más de semana y media por delante, las y los mexiquenses conocen mejor a los personajes, sus ideas y propuestas, así como los puntos débiles del conjunto de candidatos que estarán en la boleta el próximo 4 de junio.

Con lo andado hasta ahora se puede afirmar, categóricamente, que Juan Zepeda es el candidato con mejor desempeño en esta campaña electoral. Fue el último aspirante en ser designado candidato, pero tuvo un arranque exitoso de campaña y así se ha mantenido; al inicio lo conocía el 33 por ciento y ahora lo conocen 2 de cada 3; es el que obtiene más opiniones positivas y cero opiniones negativas entre la población; es reconocido como el candidato con la mejor campaña y con mayor crecimiento entre las preferencias (el doble de preferencia que en marzo); el mejor preparado académica y profesionalmente; el que tuvo el mejor desempeño en los dos debates, con las propuestas más claras, precisas y viables, así como el que más credibilidad y simpatía ha generado entre las y los mexiquenses.

Las preferencia panistas han estado todo el tiempo de campaña a la baja hasta llegar, ahora, al cuarto lugar, así como observar el estancamiento e incluso pérdida de apoyos a la candidata de Morena, debido a los escándalos de corrupción en los que incurrió como presidenta municipal de Texcoco, así cómo el paulatino descenso en las preferencias por el candidato del PRI, para entender que el ascenso de Zepeda es producto de la ganancia real de simpatizantes y adeptos al candidato del PRD, reflejo de una franja social mexiquense claramente de izquierda que está haciendo público su adhesión en torno a una propuesta alternativa real y viable, diferente del voluntarismo que no necesita convencimiento, sino fe en que las cosas saldrán bien por sí solas.

Lo cierto es que nos encontramos en la etapa de la campaña donde los nervios pueden traicionar y, en algunos casos, la desesperación se apodera de la razón, sobre todo en aquellos grupos políticos que no ven dónde conseguir más adeptos y sufren por completar la estructura mínima para la jornada electoral. Se piden declinaciones sin sustento, más bien por desesperación. Se asoma la soberbia que se convierte en chantaje para una eventual alianza. O en otros donde, por más esfuerzos, la campaña es un desastre y los simpatizantes padecen el desánimo y la apatía.

Lo que resta de campaña será una lucha entre el PRI y el PRD para obtener el mayor número de votos y salir triunfador. Las condiciones en las que llegan al tercio final de la campaña son muy diferentes entre estos partidos. Mientras que en el PRD la unidad de acción se hace evidente y se refleja en buenos eventos, mejores opiniones, así como en una organización sólida de representantes y defensores del voto, más un candidato en ascenso; en el PRI el desánimo, la confusión de mensajes, la múltiple intromisión de agentes en la campaña, están desgastando y desinflando una campaña que nunca tuvo liderazgo ni arraigo.

Juan Zepeda ha mostrado ser un gran candidato que tiene todos los elementos necesarios para ser un buen gobernante, con cualidades y capacidades superiores a sus rivales políticos, además de presentar un programa político de vanguardia, posible y efectivo. No sólo sí se puede ganar, además lo va a demostrar junto a millones de mexiquenses el próximo 4 de junio.

 

Senador de la República (PRD)

Twitter @ SenLuisSanchez