PRD demanda más acciones de alfabetización y mayores oportunidades de acceso a la educación superior


Intervención en tribuna del Senador Raúl Morón Orozco, del Grupo Parlamentario del PRD, para referirse a diversos dictámenes presentados por la Comisión de Educación.

Fidel Demédicis Hidalgo, (FDH). Con su permiso Senador Presidente.

Compañeras Senadoras, compañeros Senadores.

Nuestro voto, el de la Fracción del Partido de la Revolución Democrática obviamente es favor de estos dictámenes presentados por la Comisión de Educación.

Y corresponde no sólo a la importancia que tienen en la actualidad una educación nutricional de calidad, sino también a la urgencia que hoy representa erradicar de fondo dos graves padecimiento sociales, el analfabetismo y la falta de oportunidades para los jóvenes en las universidades y de más instituciones de educación superior.

Obviamente fomentar la educación nutricional de calidad.

Atender desde el ámbito de la educación pública la prevención del sobrepeso, la obesidad y la diabetes como el quinto facto de riesgo de defunción en el mundo, es atender al mismo tiempo un problema de salud pública que cobra cada año la vida de por lo menos 2.8 millones de personas adultas como consecuencia de este tipo de enfermedades y desordenes alimenticios.

Este problema se ha agudizado a partir del desarrollo de una cultura alimenticia de consumo de productos de bajo valor nutrimental que comienza en los hogares, en los centros recreativos y en las comunidades y se extiende en gran escala a los centros educativos, en donde de forma indiscriminada y sin un control legal u orientación formativa se permite su consumo a través de la producción y comercialización de este tipo de alimentos.

Principalmente entre aquellos que cursan la educación básica y la educación media superior.

Otro factor que incide en el crecimiento de este problema de salud pública ha sido sin duda la reducción de las actividades públicas que podo a poco han dejado de ser prioritarias o relevantes para muchas personas en edad escolar, lo que contribuye a la proliferación de actividades sedentarias de esparcimiento de niños y jóvenes en nuestro país y la nula práctica del deporte.

Lo más grave todavía es que esta situación se reproduce en muchos centros urbanos e instituciones educativas de nuestro país y se complica aún más por la falta de espacios para la actividad física y la práctica del deporte; así como por la falta de contenidos educativos integrados al currículo de educación básica y media superior que refuercen la conciencia de los educandos sobre la importancia de atender con una adecuada tutoría las medias necesarias para el desarrollo de una vida saludable y la prevención de enfermedades.

Queda pues claro que el tiempo excesivo de actividades sedentarias, el poco tiempo dedicado actividades físicas moderadas o vigorosas, el consumo cada vez mayor dentro y fuera de los centros escolares de alimentos chatarra, y la falta de una política educativa que obligue a la incorporación de contenidos pedagógicos que fortalezcan la educación nutricional, sugieren ser, entre otras, las causas de prevalencia de la obesidad y enfermedades crónicas observadas en México en los últimos años especialmente entre la población infantil.

Por otra parte, resulta de la misma forma urgente que la autoridad educativa federal implemente las acciones para erradicar dos grandes problemas sociales, vigentes aún en pleno siglo XXI.

El analfabetismo y la falta de oportunidades de estudios superiores para los jóvenes de México.

Por eso, me parece no sólo acertado sino necesario que en la erradicación del analfabetismo, las universidades y demás instituciones de educación superior motiven la participación de sus estudiantes en la enseñanza de la lecto-escritura, particularmente para grupos de población con rezago, marginación y pobreza que por distintas razones no pudieron acceder a la educación formal.

Terminar con el analfabetismo aproxima a nuestro país a las sociedades del conocimiento y fortalece las bases de colaboración y solidaridad entre quienes más saben y los que más lo necesitan.

Qué mejor forma de hacerlo que impulsando a que sean los propios jóvenes universitarios quienes, como una modalidad para liberar su servicio social, presten verdaderamente un servicio de la mayor trascendencia para nuestro desarrollo cultural nacional.

Pero así como hoy demandamos acciones de alfabetización con mayor rezago, también demandamos mayores oportunidades de estudio para quienes aspiran a ser los depositarios de nuestro futuro científico y tecnológico.

Actualmente las oportunidades de acceso a la educación superior siguen siendo particularmente limitadas en estados como Oaxaca, Guerreo, Michoacán y Chipas, no sólo por la falta de recursos para ello, sino especialmente por la falta de instituciones educativas que puedan ofertarlas.

Es en ese sentido que me parece de la mayor trascendencia que las autoridades educativas replanteen las necesidades de la educación superior, como una verdadera política de Estado que facilite, impulse y promueva la creación de nuevas universidades, como la Universidad de los Pueblos del Sur en el estado de Guerrero, que un grupo interdisciplinario de profesionistas vienen impulsando desde hace varios años y para que en estos casos fortalezca la que ya existe proporcionando mayor financiamiento público o autorizando su transformación de universidad de carácter estatal a universidades de naturaleza regional, como es el caso de la propia Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo que ya lo amerita.

El acceso a la educación superior y su gratuidad plena son derechos humanos fundamentales que no podemos seguirle negando a las futuras generaciones, como tampoco podemos seguir siendo indiferentes ante la falta de una educación nutricional adecuada y ante la atención integral del analfabetismo.

Considerando lo anterior es que nuestro voto será a favor de los tres dictámenes referidos.

Por su atención muchas gracias.