Reformas constitucionales en materia de deuda, golpe al federalismo


  • Delgado Carrillo dijo que se abre la puerta al mayor rescate financiero de la historia
  • El debate no era por el control del Congreso o del Senado sino por la transparencia
  • Con los cambios se crea la secretaría de Hacienda más poderosa de la historia

Al razonar su voto en contra de las reformas constitucionales sobre deuda de estados y municipios, el senador Mario Delgado advirtió que es un golpe al federalismo, abre la puerta al mayor rescate financiero de la historia del país, crea la secretaría de Hacienda más poderosa de todos los tiempos y aumenta la dependencia de los estados al Centro.

La batalla no era por el control sino por la transparencia, dijo el senador por el PRD, al precisar que “abre la puerta al mayor rescate financiero de la historia” porque que la deuda pública nacional es de 30 puntos del PIB, pero hay muchos pasivos ocultos como el de pensiones que por sí mismo puede llegar a 100 puntos del PIB.

El legislador del PRD, dijo en su intervención en el Pleno, que la ley aprobada es un golpe al federalismo y abre peligrosamente la definición de deuda, donde “puede caber todo”.

El debate, aclaró, no era regular el control del Congreso o la participación de Haciendo, sino corregir las situaciones que han provocado excesos y abusos, era un problema de transparencia; por ejemplo, pedir al Banco de México que cumpla con el artículo cuarto de la Ley de Transparencia y Responsabilidad de Servicios Financieros que le da facultad a esa institución para regular las tasas y comisiones y hacerlas públicas.

Y se preguntó: “¿Quién conoce las tasas y comisiones que se cobran a las deudas de los Estados y municipios?” para asegurar que tan solo hacerlas públicas generaría un mercado competitivo de deuda local en el país. Pero respondimos con un golpe al federalismo, expuso.

Precisó el ex secretario de Finanzas del GDF, que la Deuda Estatal Garantizada no es otra cosa que la tarjeta de crédito de Hacienda para los Estados para los estados, convirtiendo la deuda pública de los estados y municipios en una variable política cuando debería ser una variable económica.

Además afirmó que se legisló a ciegas porque no se recibió la información adecuada de parte de las autoridades de Hacienda, y al pleno sostuvo: “no hay en este recinto, un legislador que sepa a cuánto ascienden los pasivos de estados y municipios del país, ni que características tienen”. El pretexto, recordó, fue el secreto bancario, esto es que la deuda pública no es pública.

Para Delgado Carrillo, en las modificantes aprobadas no se define inversión pública productiva, cuyo debate ha llegado en litigios hasta la Corte, y ha permitido la discrecionalidad en la contratación de créditos. Ahora , como quedó la Constitución, abrimos la posibilidad de que la deuda de organismos y empresas públicas, y hasta fideicomisos, se convierta también en deuda de los estados.

Igual podrá suceder con la deuda de corto plazo, que ahora como queda el 117 Constitucional podrá refinanciarse y regularizarse como deuda de largo plazo, lo que antes no podía suceder, dejo en claro el senador, miembro de la Comisión de Hacienda del Senado.

Para finalizar. Delgado Carrillo dejó la pregunta “¿qué país queremos: uno donde tengamos 32 entidades con todos los incentivos para tener finanzas públicas responsables u otro con 32 gobernadores que no les importe tener responsabilidad fiscal, porque su capacidad de financiamiento depende de una relación política?”.